OFTALMOLOGÍA, algo más allá que el 'ver'
Siempre me ha fascinado el campo de la salud. Pero fue cuando descubrí la importancia de la vista en la vida diaria que comprendí que mi lugar estaba en la oftalmología. Hoy en día, estoy estudiando especializándome en oftalmología con pasión y determinación. Ahora estoy haciendo prácticas rurales en mi ciudad natal.
El ojo no es solo un órgano para mí: representa autonomía, aprendizaje y calidad de vida. Ver es aprender, trabajar, admirar el mundo, reconocer a los seres queridos. Cuando la vista se ve amenazada, la vida de una persona puede verse afectada. Esta realidad me impactó y reforzó mi elección profesional.
Joliane
Mi camino no siempre ha sido fácil. Los estudios de salud requieren mucho rigor, concentración y perseverancia. Tienes que dominar la compleja anatomía del ojo, entender las enfermedades oculares y aprender a usar instrumentos precisos. Pero las dificultades fortalecían mi motivación
A lo largo de mi formación, comprendí que la oftalmología no se limita a los ojos. También es la capacidad de escuchar al paciente, la paciencia con los ancianos, la amabilidad con los niños y la capacidad de tranquilizar a quienes temen perder la vista. Esta dimensión humana da sentido a mi compromiso.
En un país como Níger, donde ciertas enfermedades oculares como el tracoma o las cataratas afectan a muchas personas, siento una responsabilidad especial. No solo quiero tratar, sino también aumentar la concienciación y la prevención.
Mi ambición es convertirme en una profesional competente, humana y comprometida, capaz de contribuir activamente a la mejora de la salud visual en mi comunidad. Cada día de estudio es para mí un paso más hacia este objetivo.
Estoy orgullosa de mi elección y decidida a hacer realidad este sueño.
Joliane con las niñas ciegas de Dosso


