Laura en el Seibo

Gracias, una y otra vez

Laura, 3 de noviembre de 2019

No podía empezar esta crónica sin agradecer a mi prima por ser quien me animó a vivir esta experiencia, de la que como ya nos avisaron, no vuelves siendo la misma. ¡GRACIAS! Contigo al fin del mundo...

A Miguel Ángel que nada más bajar del avión lo miras y sabes que vas a estar como en casa. Te hace formar parte de todo lo que hace, te hace vivirlo a una intensidad increíble y lo más importante, te hace sentirlo.

Entrega, lucha, coraje y sobretodo generosidad. ¡Gracias una y otra vez!

A Belén, que no se puede tener el corazón más grande, ¡eres incansable! Ahora entiendo ese amor hacia El Seibo, has hecho que vuelva dejándome un trozo de corazón allí. ¡GRACIAS!

A Radio Seibo, a todos y a cada de los que lo componen, que no son pocos, en especial a Yomeyli, Miguel, Felito, Nairobi, Israel, Mario, Canela, Camilo...

Qué bonito, importante y necesario es el trabajo que hacéis siendo la voz del pueblo, de las injusticias, de los más vulnerables, defendiendo los derechos humanos y contando la verdad. ¡GRACIAS!

A Andrés, espero volver a coincidir contigo y María que envidia me das, imprégnate bien de todo aquello para que a la vuelta puedas contárnoslo.

A Acción Verapaz porque sois maravillosos, cuánto se aprende y cómo nos preparáis y llenáis de información para que sea mucho más fácil el voluntariado, espero volver a repetir. ¡Gracias!

No me olvido de los invernaderos, de Raysa y Noelia, de la Higuera, de Ada, de los dominicos Wander y Cecilio, las visitas a los bateyes, a la cárcel, a los colegios... Gracias por esa manera de contarnos como trabajáis y la función tan bonita que desempeñáis.

Ni tampoco lo hago de los campesinos de la culebra, sólo pudimos ir una vez a vuestras reuniones pero menuda lección de humildad y unión, fue una de las mañanas más intensas de mi vida.

De Domingo, El Coronel, Samuel, El Chivo y de Quintino, no sabes cuantas veces he pensado en ti y  he deseado que te liberaran, por fin volviste a casa como hicieron los demás.

Gracias por esos valores que transmitís, por esa fuerza, por esa fe y por no perder la sonrisa en los peores momentos.

Laura 1

Con la de nervios que tenía las semanas  antes de irme, pensando en si podría estar en un lugar tan lejos de casa y en si mi ayuda serviría... Y ahora dos meses después cogería un avión casi sin pensar para volver allí solamente para estar, porque  casi no necesitan ayuda, ellos saben luchar con uñas y dientes por sus derechos, pero aun así te agradecen una y otra vez tu presencia, solo con que estés es suficiente, ¡la unión hace la fuerza!

Sólo me queda repetir una y mil veces gracias a El Seibo, porque vosotros sois quienes me habéis ayudado aprendiendo valores y apreciando muchísimas cosas que antes pasaban desapercibidas ante mis ojos.

Ojalá pueda veros pronto a todas y a todos.

¡Os echo muchísimo de menos!