Impulsar el crecimiento económico de hombres y mujeres campesinos de Mancicile mediante la adquisición de mulas como medio de transporte, facilitando así el traslado de productos agrícolas y mejorando sus condiciones de vida.
A lo largo de los años, diversos desastres naturales, como ciclones y tempestades, han azotado la localidad de Mancicle, convirtiéndola en una zona empobrecida y aumentando significativamente su vulnerabilidad. Las familias carecen de acceso a servicios básicos como educación, atención sanitaria, agua potable y una alimentación adecuada. Esta situación se agrava debido a que el acceso a la comunidad solo es posible mediante animales de carga, lo que limita el desarrollo económico y dificulta el transporte de bienes y servicios esenciales.
Mancicile es una de las zonas más vulnerables de Léogâne, marcada por la ausencia de infraestructuras básicas y un acceso extremadamente limitado, posible solo tras largas horas de caminata o mediante animales de carga.
La comunidad carece de servicios esenciales como salud, educación y transporte, lo que incrementa su aislamiento y limita de forma significativa el desarrollo económico y social.
A pesar de su potencial agrícola y ganadero, la falta de herramientas y medios adecuados impide a los campesinos comercializar sus productos y aprovechar plenamente los recursos de la zona.
La precariedad afecta especialmente a mujeres viudas y jóvenes, con altos índices de analfabetismo, abandono escolar y riesgos sociales. La disponibilidad de mulas se convierte en un recurso clave para mejorar la movilidad, fortalecer la economía local y facilitar el acceso a servicios básicos.
Lo que hemos logrado
Gracias a la distribución de mulas en la comunidad de Mancicile, la localidad avanza hacia mejores condiciones de vida y un desarrollo económico más sostenible. Este recurso, adaptado a la realidad geográfica del territorio, ha permitido mejorar la movilidad y facilitar el transporte de productos agrícolas.
Las familias ahora pueden trasladar sus cosechas con mayor rapidez y seguridad, lo que fortalece sus actividades comerciales y aumenta sus ingresos. Para las mujeres, especialmente viudas y jefas de hogar, disponer de una mula representa una oportunidad concreta para emprender, generar autonomía económica y asegurar el bienestar de sus hijos.
Para los jóvenes, este apoyo abre nuevas posibilidades: pueden acceder con mayor facilidad a espacios de formación, participar en actividades productivas y proyectar un futuro con más oportunidades. La mejora en el transporte también facilita el acceso a servicios básicos como salud y educación, reduciendo la vulnerabilidad de la comunidad.
Este avance, aunque sencillo en apariencia, marca un cambio significativo para Mancicile. La incorporación de mulas como medio de transporte impulsa el desarrollo local, fortalece la economía campesina y contribuye a que las familias construyan una vida más digna y estable.
“Cada avance logrado fortalece la dignidad de las familias y abre nuevas oportunidades para construir un futuro más estable y sostenible.”






