Impulsar las capacidades económicas de las mujeres mediante la compra de mulas como medio de transporte, facilitando así la venta de productos y la organización de micro comercios.
Las mujeres de los municipios de Bainet y del valle de Jacmel enfrentan serios problemas sociales y económicos que afectan su vida personal y familiar. La mayoría carece de recursos que les permitan desarrollarse y son especialmente vulnerables, ya que los hombres suelen ser quienes trabajan fuera del hogar, mientras ellas se dedican al cuidado de los hijos y a labores agrícolas. Muchas padecen problemas de salud debido a las precarias condiciones de vivienda y, además, sufren discriminación y falta de acceso a derechos básicos.
Los municipios de Bainet, La Vallée de Jacmel y comunidades vecinas viven en condiciones de alta vulnerabilidad social y económica, especialmente las mujeres. La falta de acceso a educación, salud y oportunidades laborales limita profundamente su desarrollo personal y familiar. Muchas enfrentan pobreza extrema, discriminación y ausencia de derechos básicos.
En el ámbito social, la precariedad de los servicios y la falta de atención sanitaria adecuada ponen en riesgo la vida de mujeres y niñas, especialmente durante el embarazo y el parto. La dependencia económica de los hombres y la violencia doméstica agravan aún más su situación de exclusión.
Económicamente, la mayoría de las mujeres dependen de la agricultura de subsistencia, pero la falta de medios de transporte provoca pérdidas constantes de cosechas y dificulta su participación en los mercados locales. Esta limitación impide que generen ingresos, escolaricen a sus hijos o emprendan pequeños negocios.
Lo que hemos logrado
Por medio de la distribución de las mulas se ha logrado fortalecer de manera significativa las capacidades económicas y sociales de las mujeres rurales, ofreciéndoles herramientas concretas para avanzar hacia una mayor autonomía. La entrega de mulas como medio de transporte ha facilitado la movilidad, la comercialización de sus productos y la gestión de pequeños comercios, contribuyendo a mejorar su poder adquisitivo y el de sus familias.
Gracias a esta iniciativa de la ADRESFEM, se ha observado un impacto directo en la reducción de la hambruna crónica y en el aumento de la escolarización infantil, ya que las mujeres cuentan ahora con mayores ingresos y estabilidad para sostener la educación de sus hijos
La mejora en las condiciones económicas también ha favorecido un ambiente más equilibrado dentro de los hogares, fortaleciendo la comunicación familiar y disminuyendo situaciones de vulnerabilidad.
Se ha generado además un cambio positivo en la mentalidad de la población, promoviendo la participación activa de las mujeres en la vida comunitaria y reforzando la cultura de colaboración entre ellas. La sensibilización lograda ha impulsado una mayor valoración del papel femenino, favoreciendo su inserción social y reduciendo la dependencia económica que históricamente las ha limitado.
El poder contribuir y dinamizar la agricultura y la cría de ganado,incrementa actividades fundamentales para la economía local. Al contar con medios de transporte adecuados, las mujeres pueden llevar sus productos a mercados más amplios, evitando pérdidas y fortaleciendo la economía familiar. Todo ello ha permitido disminuir el éxodo rural, mejorar el acceso a servicios básicos y ofrecer nuevas oportunidades de desarrollo para las comunidades de Bainet y La Vallée de Jacmel.
Ninguna transformación es pequeña cuando devuelve a alguien la posibilidad de elegir su camino.








