Fortalecer el sistema eléctrico mediante la instalación de paneles solares que funcionen como generadores de energía, con el fin de facilitar la formación y capacitación de niños, niñas y mujeres en el Centro de Capacitación Familiar Madre Dominga Guzmán
Debido a la inestabilidad del servicio eléctrico, con cortes diarios de hasta cuatro y cinco horas que afectan directamente el funcionamiento del Centro de Capacitación de las Hermanas Dominicas de Fátima, se dificulta la continuidad de los programas formativos, las salas de tareas y las actividades de apoyo a mujeres, jóvenes y niños. Esta situación reduce la calidad de los servicios y limita las oportunidades de desarrollo integral que el centro ofrece a las familias más vulnerables.
Las Hermanas Dominicas de Fátima han trabajado en el Ensanche Isabelita, donde identificaron profundas necesidades sociales, especialmente entre mujeres, jóvenes y niños que carecían de espacios para desarrollar sus capacidades. Esta realidad motivó la creación de actividades de empoderamiento y formación comunitaria.
Con el tiempo se evidenció también una fuerte deficiencia académica y casos de malnutrición infantil, lo que llevó a implementar desde 2014 programas de alimentación, salas de tareas y conferencias motivacionales para fortalecer el aprendizaje y el bienestar de las familias más vulnerables.
Ante la salida de los PP. Dominicos, las hermanas asumieron la responsabilidad de continuar la labor social y gestionaron la construcción del Centro de Capacitación Familiar, destinado a ofrecer formación técnica y humana que permita a jóvenes, mujeres y hombres acceder a mejores oportunidades laborales y de vida.
Lo que hemos logrado
La instalación del sistema eléctrico permite garantizar un suministro eléctrico estable, evitando los apagones de hasta cinco horas que afectaban el funcionamiento del centro. Esto aseguró la continuidad de las actividades educativas, formativas y comunitarias.
El consumo de energía proveniente de la red eléctrica se redujo en un 95%, lo que genera un ahorro mensual significativo y libera recursos para fortalecer otros programas sociales. La autogeneración también disminuye por completo los costos asociados a la factura eléctrica.
El centro experimenta una mejora notable en la calidad de los servicios ofrecidos, ya que las salas de tareas, los talleres y las capacitaciones pueden desarrollarse sin interrupciones. Esto impacta positivamente en el aprendizaje de los niños y en la formación de mujeres y adolescentes.
Además, el uso de energía renovable se redujo al 100% las emisiones de CO₂ asociadas al consumo eléctrico del centro, contribuyendo a la protección del medio ambiente y promoviendo una imagen sostenible y responsable dentro de la comunidad.
“Cada niño que aprende y cada mujer que se forma es una luz nueva para toda la comunidad.”






