LA PAZ

¡Navidad! Anuncia la llegada del Príncipe de la Paz. Pero no dejamos de preguntarnos: ¿Cuándo llegará la Paz? Cada día aparecen más obstáculos; cada día ponemos más obstáculos.

¿Cuándo llegará la paz? Cuando nadie se crea dueño de la Verdad ni arroje su pequeña verdad o su ideología contra nadie. Cuando todos nos decidamos a buscarla hablando, escuchando, dialogando con los demás. Cuando todos reconozcamos que la frontera entre el bien y el mal no está ni en el rio ni en la montaña que nos separa del país vecino, ni en el muro o la verja que nos aleja de otros pueblos y continentes. Que esa frontera pasa por el propio corazón de cada persona y de cada pueblo. Cuando los pueblos se decidan a buscar el progreso, el éxito, la felicidad más con la solidaridad y el encuentro que con la violencia y la victoria.

¿Cuándo llegará la paz? Cuando todas las personas respondan al mal haciendo el bien. Cuando nadie se alegre del sufrimiento ajeno. Cuando cada persona descubra en sí misma y en los demás el resto de infancia que queda en cada uno o cada una de nosotros. Cuando la memoria de los agravios no clame venganza sino perdón y reconciliación. Cuando los antiguos enemigos puedan regresar juntos a trabajar y a festejar.

¿Cuándo llegará la paz? Cuando las propias lágrimas nos hagan más humanos y los sufrimientos ajenos nos hagan más hermanos y solidarios. Cuando ningún creyente arroje su Dios contra nadie. Cuando nadie utilice su verdad para eliminar al disidente. Cuando nadie utilice el origen, la condición social, el color de la piel, el sexo, la opción política, la capacidad adquisitiva… para excluir a nadie.

¿Cuándo llegará la paz? Cuando haya justicia para todos los pueblos y todas las personas. Es decir, cuando haya comida suficiente, agua potable, vestido, vivienda, atención sanitaria, educación… para todos los habitantes de este planeta. Cuando ningún niño muera de hambre, cundo no haya niños soldados, cuando ningún anciano se vea abandonado, cuando ninguna persona vea violada su dignidad, cuando no haya más violencia de género, cuando ninguna persona sea descartada.

¿Cuándo llegará la paz? Cuando nadie arroje bombas, nadie haga estallar explosivos, nadie dispare balas, nadie empuñe cuchillos para matar… Cuando nadie arroje puños violentos, miradas asesinas, palabras mortíferas… Cuando la misericordia expulse de los corazones el odio y el resentimiento, el juicio y la condena. Cuando la justicia y la igualdad nos abracen a todos.

“Cielos, lloved vuestra justicia, ábrete tierra. Haz germinar al Salvador. Ayúdanos a construir la justicia y la paz”.

Felicísimo Martínez, O.P.

Postales Navidad Original