Impulsar el diálogo social y el pensamiento crítico de los niños mediante educación y refuerzo escolar, fortaleciendo redes de apoyo comunitario.
La profunda crisis institucional que atraviesa Nicaragua, marcada por episodios de violencia y por un contexto inédito que ha llevado a miles de personas al exilio, ha obligado a muchas familias a migrar debido a las difíciles condiciones económicas y a la represión contra la libertad de pensamiento y expresión. Esta situación afecta gravemente a niños y jóvenes que, al quedar solos, se ven forzados a abandonar sus estudios para trabajar mientras sus padres intentan estabilizarse económicamente.
Nicaragua atraviesa una crisis institucional sin precedentes, marcada por la violencia estatal, la represión y un caudillismo arraigado que limita la construcción de espacios colectivos de pensamiento y acción. Esta situación ha provocado un éxodo masivo y un deterioro acelerado de la vida democrática.
Las difíciles condiciones económicas, la falta de libertades y la migración forzada han fragmentado a miles de familias, dejando a niños y jóvenes en situaciones de vulnerabilidad. Muchos se ven obligados a abandonar sus estudios para asumir responsabilidades adultas mientras sus padres buscan estabilidad en otros países.
En este contexto, la comunicación comunitaria se vuelve esencial para fortalecer la educación y el pensamiento crítico. Desde las herramientas digitales, es posible acompañar a la niñez, adolescencia y juventud con contenidos formativos que contribuyan a una ciudadanía más informada y capaz de enfrentar los desafíos actuales.
Lo que hemos logrado
Se combinó comunicación, educación y derechos humanos para fortalecer el diálogo social desde las comunidades, generando contenidos críticos y accesibles que visibilizaron realidades silenciadas y acompañaron a las poblaciones más vulnerables. Esta labor abrió espacios de reflexión incluso en un contexto de censura y riesgo.
Los encuentros virtuales y el trabajo con liderazgos locales permitieron abordar temas urgentes como la violencia, la salud y los derechos humanos, fortaleciendo redes de confianza y participación comunitaria.
La creación del podcast Desde la calle y de la serie radial Aprendo amplió el acceso a herramientas educativas para niños, niñas y adolescentes de zonas rurales. Su reproducción en cinco comunidades, junto con encuentros presenciales seguros, facilitó el aprendizaje, el acompañamiento escolar y la construcción colectiva de conocimientos en entornos protectores.
Seguimos sembrando aprendizaje y comunidad para que la niñez crezca con más oportunidades, más voces y más futuro.








